Mostrando entradas con la etiqueta CAROLINA DEL CARMEN LUNA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CAROLINA DEL CARMEN LUNA. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2009

poblacion


La poblacion


La población es un término definido desde la Demografía y señala la cantidad de personas que viven en un determinado lugar en un momento en particular. Si bien se trata de un concepto que se define en términos bastante sencillos, el estudio de la población es, sin duda, de gran aporte para múltiples disciplinas.
Tener un adecuado conocimiento en torno a la población de determinado territorio tiene fuertes implicancias en las planificaciones y decisiones que se puedan tomar para dicho lugar en cuanto a política, economía, salud, educación, vivienda y conservación del medio ambiente, entre otras.
Como ya se mencionó, quien se hace cargo del estudio de la población es la disciplina de la demografía. La demografía aporta en torno al los elementos más específicos, por ejemplo, el tamaño, la distribución y la composición de una determinada población. Además, la demografía pone especial énfasis en dos aspectos, el movimiento natural de la población y su movimiento espacial. El primero de ellos hace referencia al movimiento que se genera a partir de los nacimientos y las defunciones que tiene lugar entre sus miembros, mientras que el segundo movimiento es aquel que se genera a partir de las migraciones de las personas. Gracias a todos estos datos, la demografía resulta ser un aporte de gran importancia al estudio de la evolución de la población a lo largo del tiempo.
En cuanto a la población mundial, los expertos se atreven a decir que ésta se encuentra cerca de alcanzar los 6.700.000.000 millones de personas. No es fácil lograr conocer estas cifras, sin embargo, las existentes provienen en su mayoría de los censos, documentos oficiales en los que una nación logra conocer los componentes de su población, en los que no sólo se incluye la cantidad de personas que vive en un determinado lugar, sino que además aporta datos referentes al género, situación social, ocupación, ingresos, entre otros, de las personas que la componen.
Teorías de población
Éstas son teorías para explicar los
patrones del crecimiento de la población en diversos países del mundo. Según Sidney H. Coontz[1] las teorías de la población pueden clasificarse en tres grupos:
Teorías biológicas: Estas teorías indican que el hombre es como cualquier ser viviente. Dentro de estas teorías se incluyen todas aquellas que consideran que las leyes que rigen el crecimiento de la especie humana son las mismas que las que regulan el crecimiento de los animales y de las plantas.
La tesis que correlaciona la disponibilidad de alimentos con el crecimiento de la población sería un claro ejemplo de las teorías biológicas, ya que se podría aplicar tanto a la especie humana como a los demás seres vivos. Según esta tesis, se presentan períodos alternantes en los cuales el número de habitantes se encuentra por debajo del nivel de los recursos alimenticios o por encima de los mismos, lo cual determina una disminución o un aumento de la mortalidad, respectivamente. Dentro de las teorías biológicas podrían incluirse las de
Malthus[2] y las de Josué de Castro.[3] Malthus estudió el crecimiento de la población sin relacionarlo con factores culturales. Para Malthus, el crecimiento de la población tenía un ritmo evolutivo superior al de la obtención de alimentos: se hacía referencia a que el número de habitantes crecía siguiendo una progresión geométrica mientras que la disponibilidad de alimentos sólo aumentaba al ritmo de una progresión aritmética. Los siglos XIX y XX han demostrado que Malthus estaba equivocado, ya que la producción de alimentos ha crecido a un nivel acelerado gracias al desarrollo tecnológico aplicado a la agricultura y la agroindustria, al transporte y almacenamiento de alimentos, es decir a un aumento nunca antes visto de la productividad y el rendimiento de la agricultura y de otros sectores económicos. El hecho de que el hambre en el mundo haya venido creciendo y extendiéndose considerablemente en el mundo actual, a la par que en los países desarrollados (y en algunas otras regiones menos desarrolladas), se tengan excedentes agrícolas que suelen disminuir los precios a unos precios demasiado bajos para ser rentables no es sino una de las paradojas clave de nuestros tiempos. Hay exceso de alimentos, hasta el punto de que una enorme cantidad de alimentos a nivel mundial se desechan diariamente por llegar a su fecha de vencimiento, mientras que mucha gente, a veces, de los propios países donde se produjeron dichos alimentos, perece por la mortalidad y morbilidad derivadas de su bajo nivel de vida. En resumen: ha aumentado la producción de alimentos a un ritmo nunca antes visto y ha aumentado también el número de personas al nivel de pobreza crítica, a pesar de que el ritmo de crecimiento de la población también ha venido disminuyendo a un nivel que Malthus jamás llegó a intuir.
Teorías culturales: Estas teorías enfatizan el impacto del desarrollo cultural y educativo en la limitación de la natalidad, bien sea por la percepción creciente de un modo de vida en el que hay que ser más previsivo (tener los hijos que se pueden criar en las mejores condiciones), o por el creciente nivel educativo (sobre todo de las mujeres) y, al mismo tiempo, por el aumento de la escolaridad en los niveles medios y superiores (también especialmente del sexo femenino) que hace necesario dedicar a los estudios una buena parte de la edad más propicia a tener descendencia. Al igual que la teoría de la transición demográfica, la idea de una teoría cultural sobre el crecimiento demográfico podríamos considerarla de la autoría de Warren Thompson. El saber popular ha hecho muchos chistes acerca de esta teoría: ¿Por qué tienes tantos hijos? -Es que en casa no tenemos televisión.
Teorías económicas: Basadas en las teorías de Marx-Lenin, que suponen que el crecimiento de la población se da como resultado de la demanda por el trabajo. En gran parte, las teorías económicas han dejado de tener vigencia debido al desarrollo tecnológico de la industria, que ocasiona una menor necesidad de mano de obra a medida que pasa el tiempo. Más bien se refieren a la segunda mitad del
siglo XIX. La película ¡Qué verde era mi valle! nos muestra esta teoría en la práctica, la vida de un pequeño pueblo donde el descubrimiento de una mina de carbón da origen al empleo de todos los hombres y hasta todos los niños del pueblo en las tareas mineras. Se necesitaban brazos para desarrollar el nuevo modo de vida.

EL SUELO



Suelo


En las ciencias de la Tierra y de la vida, se denomina suelo al sistema estructurado, biológicamente activo, que tiende a desarrollarse en la superficie de las tierras emergidas por la influencia de la intemperie y de los seres vivos. De un modo simplificado puede decirse que las etapas implicadas en su formación son las siguientes:
Disgregación mecánica de las rocas.
Meteorización química de los materiales rego líticos, liberados.
Instalación de los seres vivos (vegetales,
microorganismos, etc.) sobre ese substrato inorgánico. Esta es la fase más significativa, ya que con sus procesos vitales y metabólicos, continúan la meteorización de los minerales, iniciada por mecanismos inorgánicos. Además, los restos vegetales y animales a través de la fermentación y la putrefacción enriquecen ese sustrato.
Mezcla de todos estos elementos entre sí, y con
agua y aire intersticiales.
· Suelo es el sistema complejo que se forma en la capa más superficial de la Tierra, en la interfase o límite entre diversos sistemas que se reúnen en la superficie terrestre: la litosfera, que aporta la matriz mineral del suelo, la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera que alteran dicha matriz, para dar lugar al suelo propiamente dicho.
· Constituye un conjunto complejo de elementos físicos, químicos y biológicos que compone el sustrato natural en el cual se desarrolla la vida en la superficie de los continentes. El suelo es el hábitat de una biota específica de microorganismos y pequeños animales que constituyen el
edafon. El suelo es propio de las tierras emergidas, no existiendo apenas contrapartida equivalente en los ecosistemas acuáticos. Es importante subrayar que el suelo así entendido no se extiende sobre todos los terrenos, sino que en muchos espacios lo que se pisa es roca fresca, o una roca alterada sólo por meteorización, un regolito, que no merece el nombre de suelo.
· Desde el punto de vista biológico, las características del suelo más importantes son su
permeabilidad, relacionada con la porosidad, su estructura y su composición química. Los suelos retienen las sustancias minerales que las plantas necesitan para su nutrición y que se liberan por la degradación de los restos orgánicos. Un buen suelo es condición para la productividad agrícola.
· En el medio natural los suelos más complejos y potentes (gruesos) acompañan a los ecosistemas de mayor biomasa y diversidad, de los que son a la vez producto y condición. En este sentido, desde el punto de vista de la organización jerárquica de los ecosistemas, el suelo es un ecosistema en sí y un subsistema del sistema ecológico del que forma parte.


Clasificación del suelo


Para denominar los diferentes tipos de suelo que podemos encontrar en el mundo, se han desarrollado diversos tipos de clasificaciones que, mediante distintos criterios, establecen diferentes tipologías de suelo. De entre estas clasificaciones, las más utilizadas son:
- Clasificación Climática o Zonal, que se ajustan o no, a las características de la zona bioclimática donde se haya desarrollado un tipo concreto de suelo, teniendo así en cuenta diversos factores como son los climáticos y los biológicos, sobre todo los referentes a la vegetación. Esta clasificación ha sido la tradicionalmente usada por la llamada Escuela Rusa.
- Clasificación Genética, en la que se tiene en cuenta la forma y condiciones en las que se ha desarrollado la génesis de un suelo, teniendo en cuenta por tanto, muchas más variables y criterios para la clasificación.
- Clasificación Analítica (conocida como Soil Taxonomy), en la que se definen unos horizontes de diagnóstico y una serie de caracteres de referencia de los mismos.Es la establecida por la Escuela Americana.
Hoy día, las clasificaciones más utilizadas se basan fundamentalmente en el perfil del suelo, condicionado por el clima. Se atiende a una doble división: zona climática y, dentro de cada zona, el grado de evolución. Dentro de ésta, se pueden referir tres principales modelos edáficos que responderían a las siguientes denominaciones:
Podzol: es un suelo típico de climas húmedos y fríos.
Chernozem: es un suelo característico de las regiones de climas húmedos con veranos cálidos.
Latosol o suelo laterítico: es frecuente en regiones tropicales de climas cálidos y húmedos, como Venezuela y en Argentina (Noreste, Provincia de Misiones, frontera con Brasil)
Textura del suelo
La textura del suelo está determinada por la proporción de los tamaños de las partículas que lo conforman. Para los suelos en los que todas las partículas tienen una
granulometría similar, internacionalmente se usan varias clasificaciones, diferenciándose unas de otras principalmente en los límites entre las diferentes clases. En un orden creciente de granulometría pueden clasificarse los tipos de suelos en arcilla, limo, arena, grava, guijarros o bloques.
En función de cómo se encuentren mezclados los materiales de granulometrías diferentes, además de su grado de
compactación, el suelo presentará características diferentes como su permeabilidad o su capacidad de retención de agua. Y su capacidad de usar desechos como abono para el crecimiento de las plantas.








Ciclo Astronómico


Todo el planeta tierra toma parte en los ciclos astronómicos. La noche y el día, los cambios de la luna y las estaciones del año son manifestaciones de estos ciclos. El hombre mide el tiempo con base en los períodos de algunos movimientos:
o Día: el período de tiempo en que la tierra realiza una rotación completa sobre su eje.
o Mes: el período de tiempo en que la luna gira alrededor de la tierra (mes lunar).
o Año: el período de tiempo en que la tierra gira alrededor del sol.

Las mareas
La causa de las mareas es la atracción que la luna y el sol ejercen sobre las aguas oceánicas. El fenómeno consiste en elevaciones del nivel del mar que coinciden con los pasos de la luna por el meridiano correspondiente, seguidas de los respectivos descensos. Se producen dos mareas altas y dos bajas en el trascurso de cada día lunar, es decir 24 horas y 50 minutos.
Las mareas son un movimiento alternativo de subida y bajada del nivel del mar, generado por los efectos gravitatorios de la luna y el sol.
La luna tiene más influencia que el sol en las mareas, pues su atracción gravitatoria es dos veces y cuarto superior a la del sol. Las llamadas mareas vivas (las más intensas) ocurren cuando la tierra, la luna y el sol están alineados y se suman los efectos gravitatorios de los dos astros; las mareas muertas (las más pequeñas) ocurren cuando la luna y el sol forman un ángulo recto con la tierra. En altamar y en las costas de los mares interiores las mareas suelen ser más débiles, mientras que en las costas oceánicas las amplitudes aumentan de manera extraordinaria.

La radiación
Debido a la forma esférica y a la envoltura gaseosa de la atmósfera la tierra no se calienta uniformemente. Las áreas que se encuentran cerca de los polos reciben menor radiación solar por unidad de superficie que las áreas que están cerca al ecuador. Esto se debe a varias razones.

1. La cantidad de energía que se recibe por área en la superficie terrestre depende del ángulo en que llegue la energía. La misma cantidad de radiación se disemina en un área más grande en el sitio de curvatura (Fig. 32).

Figura 32: Distribución de la energía sobre la superficie terrestre de acuerdo al ángulo de curvatura.
2. La radiación debe atravesar una capa atmosférica más densa para tocar los polos, por lo que se absorbe, o se refleja por la atmósfera en mayor proporción antes de alcanzar la superficie terrestre. Debido a lo anterior los trópicos son más calientes que las regiones polares.
3. El eje de la tierra está inclinado 23.5 grados de su vertical. Como resultado, la duración del día y el ángulo de los rayos solares que tocan la superficie terrestre en un punto dado, están cambiando constantemente durante el año. Estos factores permiten que cuando el hemisferio septentrional se inclina hacia el sol, entonces en América del norte se presenta el verano y los rayos del sol caen directamente. Seis meses después el hemisferio septentrional se aleja del sol y los rayos solares llegan en forma oblicua y se presenta el invierno en América del norte. La primavera y el otoño son periodos de transición entre estos dos extremos (Fig. 33).

Figura 33: Posición de la tierra en cada estación. Cuando Norteamérica está en verano, el hemisferio septentrional se inclina hacia el sol. En ese momento los rayos solares caen directamente sobre Norteamérica durante un periodo de luz diurna de mayor duración. Seis meses después, en el punto opuesto de la revolución anual , el día de Norteamérica es más corto, los rayos solares llegan en forma oblicua, razón por la cual calientan en menor medida la superficie. Entonces se presenta el invierno. La primavera y el otoño son transiciones entre dos extremos.

Ciclos atmosféricos
El calentamiento diferencial genera ciclos atmosféricos globales. Como las regiones ecuatoriales reciben la mayor parte de la radiación solar, son ellas las que más calor irradian. El aire caliente se eleva desde el ecuador y empieza a movilizarse hacia los polos. Este patrón de aire ascendente y descendente forma tubos alrededor de la tierra, Celdas de Hadley. El aire que se mueve hacia los polos tiende a enfriarse y desciende a una latitud de 300, tanto al norte como al sur. Desde este punto, el aire frío es empujado a lo largo de la superficie, sea hacia los polos o hacia el ecuador, donde el ciclo se inicia nuevamente. Como el aire caliente se mueve hacia el norte o hacia el sur a través de sucesivas celdas de Hadley, la superficie de la tierra se calienta más uniformemente.
El calentamiento diferencial de la superficie terrestre pone en movimiento una gran máquina de calor atmosférica, la cual origina los vientos, las olas marinas y desempeña un papel fundamental en la distribución de los organismos y mantiene la atmósfera terrestre a una temperatura relativamente constante.

Ciclos atmosféricos del globo. Los patrones globales atmosféricos unifican el mundo. Los vientos no se intimidan ante los límites estatales ni tampoco ante los nacionales. Debido a lo anterior la atmósfera y los océanos constituyen mecanismos físicos efectivos para la distribución de varias sustancias tóxicas alrededor del mundo, las cuales depositan lejos de sus puntos de origen.

Ciclo geológico
El ciclo geológico se refiere a la formación y al desplazamiento del material que constituye la superficie terrestre. El ciclo geológico comparado con cualquier otro ciclo tiene una enorme duración, el evento más sencillo se mide en millones de años. Constantemente se forman nuevas superficies mediante presiones procedentes del interior de la tierra a través de las grietas del fondo del mar (Fig. 35 ). Los continentes son empujados por dichas presiones del fondo marino en expansión. A menudo cuando se encuentran los continentes y las nuevas superficies el fondo del mar se hunde. (http://www.bio.cmu.edu/courses/biochemmols/buildblocks/Membrane.htmlhttp:
//hum.amu.edu.pl/~zbzw/glob/glob34e.htm)

Figura 35: Desplazamiento del fondo marino durante el ciclo geológico.

Teoría de la deriva continental
Alfred Wegener hacia 1920 sugirió que, durante la mayor parte de la historia de nuestro planeta, un supercontinente Pangaea constituyo la única masa terrestre con un océano único - Panthalassa. La teoría de la deriva continental sugiere: por razones que aún se desconocen, que hace cerca de 200 millones de años se inició la división de Panthalassa en dos continentes: Laurasia (el continente septentrional) y Gondwana (el continente meridional). Después en Gondwana y Laurasia aparecieron nuevas grietas y con el tiempo dieron origen a los continentes como existen en la actualidad. El ciclo geológico continúa aun en nuestros días. Las placas tectónicas se mueven constantemente y constantemente emergen materiales desde el núcleo de la tierra a través de las grietas oceánicas.

Tectónica de placas
El estudio de los movimientos superficiales laterales de la tierra se denomina tectónica de placas y se ha desarrollado a partir de las teorías de la deriva continental y de la dispersión del fondo del mar. La tectónica de placas sugiere que la litosfera está compuesta de cierto número de placas , las cuales están en constante movimiento. La actividad geológica en su interior es baja, pero intensa hacía sus márgenes, lo cual determina las erupciones volcánicas, los temblores y la distribución de recursos minerales.

La luz del sol como fuente de energía

La luz del sol que llega a la superficie terrestre corresponde al espectro de luz visible en el rango de 380 - 720 nm, así como una parte del infrarrojo y del ultravioleta. El sol irradia cerca de 41.868 26 J/seg, de los cuales alrededor de 8374 J/cm2/ min llegan a la atmósfera terrestre; este valor se conoce como constante solar . Al llegar a la atmósfera hay de nuevos pérdidas por absorción, dispersión y reflexión, así que a la superficie del suelo, sólo llega alrededor del 50% de la constante solar, aproximadamente 4186 J/cm2/min.
Desde el punto de vista energético, la tierra es un sistema abierto. Para que la vida pueda existir, la tierra debe recibir constantemente la energía que proviene del sol y emite la energía calorífica que pasa al espacio exterior.
La vida sobre la tierra se hace posible a través de la energía del sol. Esta energía se utiliza en diferentes procesos: conduce los ciclos atmosféricos, funde el hielo, evapora el agua y genera vientos, ondas y corrientes. Igualmente suministra la energía para todos los organismo que habitan el planeta. La energía solar es transformada por la plantas durante la fotosíntesis en energía química. El flujo de energía en el ecosistema permitió la evolución de sistemas biológicos complejos altamente organizados.