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lunes, 29 de junio de 2009

DEMOGRAFIA


Demografía


Períodos de transición demográfica, tipos de pirámides poblacionales y su relación con los estadios de la transición demográfica mencionados y diferentes ejemplos de comunidades y países que se engloben en dichos marcos.
La
población aumenta constantemente. En 1650, la población mundial era de 520 millones de habitantes; en 1850, 1160 millones; en 1900, 1600 millones; en 1920, 1800 millones. En 1980, 4500 millones, en 1990, 5500 millones y se estima que en el año 2000, la humanidad alcanzará la cifra aproximada de 6000 millones de habitantes, esperando en cada año sucesivo hasta el 2025, un incremento de casi 100 millones por año, y de 60 millones por año entre el 2025 y el 2050. Desde 1958 hasta 1965, la humanidad aumentó a un ritmo de 50 millones de personas por año y ascendió luego a 65 millones. Pero el ritmo de crecimiento anual varía según los países y así, mientras que en 1974 se registró en Holanda un aumento del 1%, en la Argentina fue del 1,5%. Se calcula que a mediados del siglo XXI, la población total del planeta será de 10000 millones de personas. Más de la mitad de ese crecimiento corresponderá a África (con 1/3 del total) y a Asia meridional (con 1/5), prevaleciendo el crecimiento poblacional urbano.
Causas del desordenado crecimiento poblacional
El crecimiento de la
población mundial se ha producido a un ritmo desordenado, acelerando quizás excesivamente como consecuencia del desarrollo de la medicina, la higiene, etc. Este crecimiento incontrolado, y los peligros que según algunos implica, ha conducido a pensar en un óptimo de población compatible con el aumento del nivel de vida. Así, en España, por ejemplo, ese óptimo sería de 40 millones, teniendo en cuenta el incremento industrial que se espera. De todos modos, la noción de superpoblación exige cierto rigor interpretativo. En época de crisis, por ejemplo, el desempleo se debe, a menudo, más que a una saturación humana a la infraestructura económica. En esos casos suele suceder lo que definiera el economista francés Sauvy como un exceso de hombres en relación con los medios de producción existentes.
Pirámides de población
La pirámide de población es un gráfico en el que el
sexo masculino figura a la izquierda y las mujeres a la derecha. Para cada edad (o grupo de edad), hay rectángulos horizontales que son proporcionales a los montos reales de población.
La representación gráfica de una población normal toma la forma de pirámide por una simple razón: no todas las personas que integran un determinado
grupo de edad pasarán a integrar el otro escalón siguiente, debido a la muerte de algunos de sus integrantes. Otros hechos modificadores de estos ordenamientos son las guerras, epidemias, inundaciones, migraciones, etc.
Las pirámides poblacionales pueden ser clasificadas en dos grandes
grupos:
· Rítmicas: con
equilibrio evidente entre los sexos y disminución normal de los números correspondientes a cada grupo de edades.
· Arrítmicas: con desequilibrios marcados entre los sexos o bien entre las edades.
La explosión demográfica de EE.UU.
Una de las más grandes explosiones demográficas, se registró en
Estados Unidos: en sólo 6 décadas, el número de habitantes se ha doblado con creces, pasando de 120 millones en 1928 a 250 millones en 1990. Esta enorme expansión registrada en dos o tres generaciones puede explicar por sí sola multitud de cambios en las instituciones sociales y económicas de una sociedad.
La causa de este aumento desmesurado en el número de habitantes fue la considerable cantidad de inmigrantes que llegaron a
América. En las 6 décadas anteriores a 1982, se cuadriplicó, convirtiendo a la sociedad posterior a la Guerra Civil, en su mayoría restringida a la región oriental de la nación, en una potencia mundial cosmopolita cuya influencia abarcaba todo el continente.
Las consecuencias de un crecimiento acelerado
Como causa de la explosión demográfica, la humanidad debe enfrentarse con el mayor problema jamás presentado. Las consecuencias más inmediatas de este problema son el calentamiento global de la
atmósfera, la destrucción de las reservas de carbón y petróleo, la pérdida de suelos fértiles, el hambre: la Tierra sobreutilizada no podrá alimentar a las futuras generaciones, y sobrevendrán luchas por los espacios que proveen el alimento y el agua. La solución más cercana es el control demográfico, ya sea mediante la promoción de métodos anticonceptivos, la planificación familiar, o, en el otro extremo, el polémico aborto, siempre teniendo en cuenta el país y su situación socioeconómica.
Un ejemplo claro de un
control demográfico eficaz, es el realizado en la República Popular China, que de hecho, se ha convertido en el de mayor éxito en el mundo: el gobierno chino, reconociendo que el rápido crecimiento demográfico impedía el desarrollo, estableció un intensivo programa de planificación de los nacimientos. A través de un amplio sistema de servicios sanitarios, los médicos y asistentes sociales se encargaban de distribuir información, píldoras anticonceptivas, dispositivos intrauterinos, preservativos, diafragmas, espumas, cremas espermicidas y la técnica del aborto por aspiración.
Transiciones demográficas
La transición demográfica es el paso de niveles elevados de mortalidad y natalidad a niveles más bajos y próximos a los de reemplazo. Esto se produce en relación con el progreso o
desarrollo económico representado por adelantos en la educación, la medicina y la higiene y la urbanización e industrialización crecientes. Existen cinco etapas en la evolución demográfica, son:
1. Etapa de régimen demográfico tradicional: altísima natalidad y alta mortalidad. Bajo crecimiento vegetativo por
guerras, epidemias o hambrunas. Generalmente, en países subdesarrollados y con serios problemas económicos y sanitarios. Corresponde hoy en día a la mayor parte de África y Asia.
2. Etapa inicial de la transición demográfica: alta natalidad y disminución progresiva de la mortalidad (por mejores condiciones sanitarias). Es
característica de la mayor parte de América Latina, en los países en vías de desarrollo.
3. Etapa final de la transición demográfica: Se caracteriza por la disminución de la natalidad o mortalidad baja. Se da en los países desarrollados. Corresponde actualmente a
Europa, América del Norte y Rusia.
4. Etapa de
equilibrio: baja natalidad y baja mortalidad. Se caracteriza por un envejecimiento progresivo de la población (por aumento de la duración de vida promedio de sus integrantes). Existe en algunos países europeos, tales como Dinamarca, Hungría y Alemania.
5. Etapa final de la
evolución demográfica: natalidad baja y mortalidad relativamente alta dado el envejecimiento de la población. Se la denomina la etapa del crecimiento cero, y corresponde a unos pocos países europeos, y, en pocos años más, también a China.

RECURSOS MARINOS


Los Recursos Marinos


El océano desempeña un papel de enorme importancia en la vida de la humanidad. Todo parece indicar que el medio marino primitivo fue el medio idóneo favorable al surgimiento de la vida, al ser éste donde se constituyeron las primeras células. El agua ocupa casi el 71% de la superficie de la Tierra.
Ya en la comunidad primitiva el hombre usaba los recursos biológicos del mar para el consumo. Actualmente, en la medida en que el desarrollo científico-técnico se hace más efectivo, las posibilidades de explotación del mar han aumentado, al contarse con nuevos recursos que hasta ahora eran desconocidos.
El océano mundial adquiere cada vez más importancia como fuente de recursos alimenticios. En sus aguas habitan cerca de 180,000 especies de animales; entre ellas, alrededor de 16,000 variedades de peces. También habitan aproximadamente 10,000 especies de plantas, que son indispensables en las cadenas alimentarias de los habitantes marinos. Por todo esto, el océano ofrece no solo riqueza de carnes, sino también otros recursos, como la harina de pescado, con un alto contenido de aminoácidos, vitaminas y otros elementos que pueden ser utilizados en la alimentación del ganado y las aves de corral, e, indirectamente, en la alimentación del hombre.
Constituyen también un recurso valioso las algas marinas, las cuales son de utilidad en la elaboración de papel, cartón, cola, alcohol y levaduras. De ellas también se obtiene, gracias a la alta concentración de potasio que poseen, abonos muy valiosos.
Pero el océano, con su enorme extensión, no es fuente tan solo de alimentos. Debajo de las aguas existen recursos tan importantes para el hombre, como petróleo y gas, y de ellas es fácil obtener un alto número de elementos, tales como magnesio, bromo, boro, uranio, cobre, etc. La sal común, tan necesaria para la humanidad, es obtenida directamente del mar.
Las aguas del océano y sus microorganismos, que aumentan y varían de acuerdo con las condiciones ambientales, pueden disolver, descomponer y eliminar los desechos nocivos producto de la industria, el transporte y otras actividades del hombre, o sea, de autopurificarse y restablecer el medio. Así ha ocurrido a lo largo de toda la historia de la humanidad y así continuará siendo.
Existen varios métodos para la obtención de energía a partir de mares y océanos; entre ellos se encuentran la construcción de obras hidrotécnicas para centrales eléctricas mareo-motrices, y de instalaciones submarinas para "extraer" la energía térmica solar. Mediante estas instalaciones se utiliza el enorme potencial energético que poseen las aguas marinas, como son sus mareas regulares, el continuo movimiento de las olas superficiales y relativamente profundas y la capacidad del océano de acumular el calor del Sol, todo en beneficio del hombre.
El océano mundial como medio de transporte utilizado desde hace muchos siglos, ha adquirido en nuestros días dimensiones gigantescas. Los océanos y mares no solo separan los continentes, sino que, al ser un medio natural de gran utilidad para el transporte de grandes cargamentos, vinculan de forma efectiva unos países con otros, mediante un tráfico incesante que crece de año en año.
Aparte de estos usos que hemos mencionado anteriormente, el agua de mar se utiliza directamente en la industria con otros fines, como por ejemplo, en el enfriamiento de las calderas de grandes industrias. Además, en estos momentos ya existen procedimientos para la desalinización del agua de mar con el fin de utilizarla como agua potable.
Las arenas constituyen también un recurso de gran utilidad para la construcción, aunque, como todo recurso, su uso debe ser racional, ya que su explotación en lugares y cantidades inadecuados, puede afectar el flujo de arena de las playas y, por lo tanto, deteriorar estos lugares de recreación de la población y del turismo.

Ciclos Vitales





Los ciclos se establecen en función del tiempo que pasa desde que germina la semilla hasta que la planta produce semilla, y de cuantos ciclos reproductivos realiza una misma planta. En las plantas con flores las semillas germinan, con frecuencia tras un período de dormancia, y se desarrollan las plántulas. Después crece la planta adulta y se forman los órganos vegetativos y reproductores; finalmente se produce la reproducción, que comprende la polinización, fecundación, formación de la semilla y su dispersión.
Anuales: completan su ciclo en 1 año; crecen a partir de una semilla, florecen, y mueren después de producir nuevas semillas. Durante la estación desfavorable se encuentran en forma de semilla en el suelo. La mayor parte de las malas hierbas tienen ciclo anual. Pueden distinguirse las anuales de verano, que completan su ciclo entre primavera y verano y las anuales de invierno, que lo completan entre el otoño y la primavera. Algunas malas hierbas se comportan como anuales de verano e invierno.
Bienales: completan el ciclo en dos años. En el primer año solo se produce crecimiento vegetativo y se almacenan sustancias de reserva y en el segundo se produce la floración y fructificación.
Perennes: especies cuyo ciclo vegetativo es superior a dos años. Pueden distinguirse las herbáceas y las leñosas. Estas últimas desarrollan uno o varios troncos que sobreviven durante la estación desfavorable.

Los ciclos vitales
Todos los seres vivos pluricelulares pasan a lo largo de su vida por una serie de fases diferentes que se suceden ordenadamente en el tiempo y que constituyen el denominado ciclo vital. En los ciclos vitales de los diferentes organismos, se distinguen varias etapas: el desarrollo embrionario, el crecimiento, la reproducción, la senescencia y la muerte.
El inicio de un nuevo organismo
Casi todos los organismos pluricelulares se originan a partir de una única célula, que es la encargada de desarrollar el organismo. Estas células tienen la capacidad de originar un individuo nuevo completo, ya que poseen en sus genes toda la información necesaria y además son funcionalmente totipotentes, puesto que no han sufrido una diferenciación. Para garantizar el éxito del desarrollo del individuo, existen dos estrategias:
Proteger la célula embrionaria en huevos, semillas, esporas, etcétera, que se sitúan, a su vez, en lugares que garantizan las condiciones óptimas para el desarrollo embrionario.
Producir un número de células embrionarias tal que, aun asumiendo la muerte de muchas, se compense su pérdida.
Los factores genéticos, junto con la acción de moléculas organizadoras, dirigen el desarrollo del embrión. Los factores ambientales también desempeñan un papel muy importante.

Diferentes medios donde se desarrolla una célula inicial.
El desarrollo embrionario
La célula embrionaria inicia su desarrollo repitiendo muchas veces una serie de procesos:
La multiplicación celular, que incrementa el número de células que forman el embrión.
La diferenciación celular, proceso por el cual las células cambian tanto de forma como de función.
Migraciones de células, que se da fundamentalmente en animales para formar tejidos y órganos.
El crecimiento celular, que tiene lugar tras las divisiones iniciales para recuperar su tamaño original.
El crecimiento
Todos los organismos atraviesan uno o varios periodos en los que muestra una tendencia a aumentar el tamaño corporal. En un determinado momento, el organismo habrá alcanzado el tamaño final, y posteriormente no se producirá ya ninguna variación considerable.
Como las células necesitan mantener constante la relación superficie/volumen, los organismos grandes tendrán simplemente mayor número de células que los pequeños. A partir de un tamaño, los organismos precisan un determinado sostén o esqueleto que les permita mantener una morfología constante, les dé protección o los provea de puntos rígidos donde insertar la musculatura.
Ciclos vitales con varias fases
El aumento de tamaño no es siempre el principal mecanismo en el desarrollo postembrionario. La idea de un ciclo vital suele coincidir con estados en los que no hay cambios morfológicos importantes. Sin embargo, en algunos organismos se diferencian fases con tales cambios de forma que hace muy difícil reconocer el organismo previo.
Metamorfosis de los insectos:
El ciclo vital de los insectos comprende diversos estadios que se pueden diferenciar morfológicamente. El conjunto de todas esas fases se denomina metamorfosis. Los distintos grupos de insectos presentan diferencias en la metamorfosis, y son más complejos unos casos que otros. Normalmente pasan por una etapa de larva, durante el cual aumentan de tamaño sin llegar a tener la apariencia del adulto. Después forman la pupa, estado inactivo que generalmente permanece oculto en un capullo o crisálida. El tejido de la larva se destruye y se forman otros nuevos, que permitirán al adulto emerger de la pupa. Algunas de las fases de la metamorfosis, que se realizan en el medio externo, implican diversas mudas de la cubierta exterior rígida para permitir el crecimiento.
En la metamorfosis completa que experimentan muchos insectos, como avispas, mariposas, etcétera, el adulto que emerge de la pupa es radicalmente distinto a la larva. En la metamorfosis gradual de insectos como saltamontes o cucarachas, donde no hay fase de pupa, el individuo joven y el adulto son similares, excepto en las proporciones de su cuerpo.

La fase de madurez, la senectud y la muerte
En la fase de crecimiento, el organismo ya ha alcanzado el máximo de potencialidad y capacidades que manifestará a lo largo de su vida. Una vez finalizada esta etapa comienza la fase de madurez. Coincide con la fase reproductora, y por lo tanto es el periodo en el que la selección natural actuará con mayor fuerza. Además, en los animales, es la etapa en que se suele desarrollar los caracteres secundarios, algunos de los cuales tendrán carácter permanente, como las mamas, crestas, etcétera.
Todos los organismos tienen, finalmente, un periodo durante el cual sus componentes se van deteriorando de forma gradual, perdiendo, además, los mecanismos de control del metabolismo. El envejecimiento es el deterioro progresivo tanto de estructuras como de funciones, y finaliza con la muerte.

El crecimiento postembrionario de las estructuras de sostén
Por acreción de nuevos materiales a las estructuras existentes.
Por adición de partes nuevas que se incorporan al esqueleto intercalándose entre otras antiguas.
Mediante mudas o cambios periódicos de toda la estructura esquelética por otra nueva y de mayor tamaño.
Por modificación de estructuras anteriores mediante complejos procesos de sustitución y reforma de materiales, convirtiendo el esqueleto en algo dinámico.

Ciclos vitales completados por varios individuos
En muchas especies, el ciclo vital se completa mediante dos o más individuos morfológica o genéticamente diferentes que pueden coincidir o no en el tiempo.
Se puede destacar la diferencia entre los ciclos vitales de los sexos de muchas especies. En muchos casos, los ciclos vitales de diversos individuos deben continuarse en el tiempo para poder completar un ciclo de vida más amplio, que corresponde globalmente al ciclo de toda la especie.
La máxima multiplicidad de fases se da en los organismos modulares, en los que cada uno de los diversos tipos de individuos está tan especializado en una determinada función, que son incapaces de llevar una vida independiente ni por un breve espacio de tiempo.